"Nací para robar rosas de la avenida de la muerte". Charles Bukowski.

martes, 28 de diciembre de 2010

Seis meses

Que ya no escribo poemas,
me dices.
¿Y que es lo que estoy haciendo,
cuando vencido por el vértigo
de tu mirada,
alojo mis labios en los tuyos?
¿Y cuando mis manos recorren
el acantilado de tu espalda?
¿Acaso no es eso un poema?
¿Acaso no es un poema
este trayecto,
adornado de anocheres incautos,
y de amaneceres salvajes?
¿Acaso no es un poema
dormirme plácidamente
con la sintaxis de tus gestos?
Si que estoy escribiendo un poema,
mi amor.
Lo que pasa,
es que tú no puedes leerlo,
porque lo estás escribiendo conmigo.

jueves, 2 de diciembre de 2010

Oxígeno

Un desgarro en el párpado,
más tres puntos de sutura,
más las ganas que tengo de verte.
Aciago viernes,
esperanzador sábado.
Oxígeno
para mis pulmones,
es amanecer a tu lado.
Sangre
para mis venas,
tus brazos
enlazando las vértebras
de mi futuro.
Todo lo que te puedo querer
tal vez no esté escrito.
Todo el dolor que pueda sufrir
ahora es un simple jeroglífico.
Hacia adelante,
llano y amplio camino.
Atrás,
a una distancia casi imposible,
ya quedó el miedo.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Oscilo

Tengo la sensación de que no me quedan tiempos muertos,
para poder utilizar la estrategia
y forzar la prórroga.
Ya no se si voy hacia delante,
o hacia atrás;
o simplemente oscilo.

Y en éste momento de aspecto tan agrio,
de olor tan seco,
y futuro tan ténue,
si pudiera pedir un deseo, me quedaría mudo.
Yo, que en éste camino tan sinuoso
solo aspiré a quererte
como si fueras el último beso que iba a dar en mi vida,
me he limitado a anhelarte.
Yo que en éste sonido tan estruendoso
solo aspiré a pronuciar tu nombre
como si fueras un poema,
me he condenado a murmurarte.

Y ahora mismo,
tengo la certeza de que me he quedado
en vía muerta.

Héroes de papel

Cabizbajos,
muertos del asco y de la mediocridad.
Queréis que seamos como vosotros
pero nos seguimos resistiendo a ello.
Y aunque eso no nos haga sentir mejor,
si nos hace respirar un aire más puro.
En este viaje de vaginas y alcoholes,
con una brújula averiada
y nuestro disfraz de cuenta corriente
con números rojos,
lo único que nos enorgullece
es veros palidecer,
y que aumenta la distancia
entre lo que conseguisteis
y lo que nos pertenece.

lunes, 4 de octubre de 2010

Deseos

Esperar,
aunque ya no quede nada.
Vivir en otro lugar,
donde el viento no sople
para empujarme hacia ti.
Regocijarme,
en la exhalación
de la obra bien hecha,
mientras otros se frustran
en la eternidad del reproche.
Ser un aliento,
una sonrisa velada,
más allá de lo que ahora imagino.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

La táctica

Había que abrir el juego a las bandas,
y posteriormente centrar,
y que los delanteros buscaran las espaldas
de los defensas.
Pero yo,
ya languidecía en la retaguardia.
Manojo de nervios
en órbita concéntrica
sobre mis errores.
El tiempo era un iceberg,
de lento tránsito
hacia ninguna parte concreta.
Una transición imposible,
para un latido cojo.
Una imagen de belleza inaudita,
para un ojo ciego.
Ellos se abrazaban,
al fondo del campo.
Y yo,
con los brazos en jarras,
lamentando
en el idioma de los cobardes,
otra ocasión perdida.

jueves, 17 de junio de 2010

Mi olor

Huelo a sed;
sed de ti;
sed de mi;
sed de fé.
También huelo,
a ganas de enredarme
en tu pelo.
Huelo como quien cae
tantas veces,
como veces se vuelve
a levantar.
Huelo como los besos
que imagino en tus labios.
Como una promesa.
Como el cielo.
Huelo a tener hambre;
hambre de ti;
hambre de mi.
Huelo al dolor
al cual no le volveré
a abrir la puerta.
Te huelo;
me huelo;
nos olemos.
Las sonrisas,
la fuerza,
la esperanza.

miércoles, 9 de junio de 2010

Mañanas de marzo

A una velocidad que da miedo nombrar,
podría decirte,
que ahora sonrío de forma abusiva.
Con carcajada de mañana de marzo,
y brillo en los ojos,
como si con un simple gesto
pudiera conseguirlo todo.
Que soy un nuevo Sísifo,
solo que ahora planté el campamento base
alrededor de tu ombligo,
y mi trayecto eterno va de él,
hacia la eternidad que cobijan tus ingles.
Y no puedo olvidar,
que vendrán muchas tormentas,
que puede que sean auspiciadas,
o simplemente lleguen sin más
por la inercia de esta broma macabra
que algunos llamamos vida.
Pero ahora,
a una velocidad que da miedo nombrar,
puedo decirte que están tan lejos,
que no pienso preocuparme por ello.

martes, 1 de junio de 2010

Yo, dono

Yo dono,
aún no sé muy bien,
si a la ciencia,
al cielo
o al infierno,
mis cuerdas vocales.
Las mismas con las que te chillo
como el más idiota.
Como si fuera culpa mía
el que me quieras.
Como si no fuera culpa mía
el deber de odiarme.
Yo dono,
aún no sé muy bien,
si a mis herederos,
a la humanidad,
o a ti,
mis palabras.
Para que hagáis con ellas
lo que queráis.
Que améis.
Que deseéis.
Que dialoguéis.
Para que hagáis con ellas
sobretodo el amor.
Yo dono,
aún no se muy bien
a quien,
este humor ocre
que me sobrevuela,
que me abduce
que despilfarro contigo
como el más cobarde de los mortales.
Pero sobretodo
no dono,
mis manos.
Para poder seguir recorriéndote
aún sin merecerlo.
Para sentirte
aún sin merecerlo.
Para amarte
aún sin merecerlo.
Yo dono,
joder,
todo lo malo mío
que a veces me separa de ti.

miércoles, 26 de mayo de 2010

Vida

He dormido en tus acantilados,
aquellos que volveré a visitar.
He amanecido en tus pupilas
y anochecido en tu regazo,
y siempre me vuelves a atacar;
sin necesidad de que te de la espalda.
Y cada golpe es más certero,
y cada vez mis fuerzas menores.
Aprieto mis puños
contra las mandíbulas
de las ocasiones perdidas.
Quien pudiera abrazarte...
y embriagarse de los somníferos perfectos,
que emanan de tus caídos párpados.
Y quien,
regocijarse en el recreo
de tu pretérito pluscuamperfecto.
Como gimo,
como ladro,
como araño,
como sudo,
como pataleo,
como me pierdo,
en este estrecho pasillo
por el cual me conduces.

Con todas las letras

Cuando decaiga la tarde,
con su querer irse de color naranja.
Con su lentitud asombrosa,
como para no querer volver.
Te haré el amor,
con todas sus letras.
Con todas las palabras.
Con la majestuosidad de las esdrújulas;
la belleza de las llanas;
la contundencia de las agudas.
No me dejaré ni un acento,
ni una sola coma.
Solo pondré entre medias un punto y seguido.
Me adornaré,
regándote de acentos y de tildes.
Construiré para ti un nuevo abecedario,
lejos de palabras horribles.
Las que queden horribles,
las desterraré de aquí.
Te haré el amor hasta agotar,
todos los adjetivos posibles.
Y llenaré de complementos,
directos e indirectos,
todos los resquicios
para que no te queden dudas.

martes, 18 de mayo de 2010

Cosas a mi alrededor

Una línea de bajo,
tus ojos,
el calor que ya ha llegado,
todo ahora mismo aquí.
Y éste estúpido reloj
estropeado
en los albores
de un viejo amanecer
¡Dadle cuerda!
Me he inventado
un nuevo silencio
para ser escuchado,
solo tienes que susurrar
conmigo
¡Dadle cuerda!
Alas de cera
para un sol abrasador.
Noches de blanco satén
para el que las quiera
¡Dadle cuerda!
Un soplo en el corazón,
la estela que dejas
al alejarte
en forma de desazón.
Las teorías de un científico triste,
son tan ciertas
cuando todos los bares han cerrado...

jueves, 22 de abril de 2010

Anomalías

El Barato,
son las once de la mañana,
y dos chicas están besándose delante de mi.
Yo vuelvo a tragar,
y pienso,
en la paradoja de que lo amargo
sea capaz de endulzarme.
Tan cierto como lo que escribió Use,
sobre que un poema nunca puede estar
terminado del todo.
Tan cierto como que es lodo
la alfombra que piso.
Es que ahora debo tener un muñón,
en vez de un corazón que grite fuerte.
Si no no entiendo esta anomalía,
disfunción,
intermitencia,
que no termina de irse.
Balas de verdad,
fui a parar a pecho descubierto,
creyendo que no me atravesarían.
Grandes sangrías,
volveré a llevar a casa
como si estos bandazos que ahora
martillean mi cabeza,
no fueran reales.
Intento decirle algo a las chicas,
pero ya se han metido en el baño.

lunes, 5 de abril de 2010

Lo que nunca tuve

Podía verlo,
girara mi vista a derecha o izquierda.
Siempre un milímetro por delante de mi.
Era como una de esas nubes,
que atraviesan los aviones,
en la pupila de nuestro pasado.
Era una sombra tan ancha,
como los trallazos de MDMA,
que no piden permiso para alzarnos
o derrumbarnos.
Así era lo que nunca tuve:
una fuente de la que no emanaba agua alguna.
Y claro,
yo sin saciarme.
Un concierto de los Cero,
la templanza en espiral,
la paciencia y sus límites.
Y ahora,
como un ensordecedor y leve gemido,
miro atrás,
y parece una de esas figuras de miniatura
con facilidad para ser destrozadas.
Lo que nunca tuve,
parece haberse rendido,
y haber cedido la iniciativa,
a mis nuevos avatares.

lunes, 15 de marzo de 2010

La épica inútil

El poema,
que intento escribir con mi vida,
tiene algo de ti.
Tiene la furia contagiada
de la hostilidad de la ciudad.
La ternura de una sonrisa;
el ego del que vence.
Tan difícil se me antoja
conseguir escribirlo
como renunciar a él.
Me perseguirá
por las noches oscuras
que acechan mi memoria.
Por las hipotecas que contraí
con mis actos.
Por el peso de las cosas
que nunca te dije
y la rémora de lo que nunca hice.

Presentación Abierta de Piernas


Hola a tod@s. Éste viernes, 19 de marzo, Ada Menéndez estará presentando su poemario, "Abierto de piernas" en Barcelona. La cita será en El Corte Inglés, a las 19.00 horas. Posteriormente, a las 23.00 horas, en La Càpsula del Temps (Sant Boi del Llobregat), tendrá lugar un recital músico-poético (¿puede haber dos acentos en una misma palabra?), y por primera vez servidor subirá a recitar algunos de sus poemas. El evento contará con la presencia de Ada Menéndez, Maribel Sánchez, Ricard Millàs, MarÇal Font I Espí, José Luis Espina, Aitor J. Belacortu y Kenny. No tengo el placer de conocer personalmente a ninguno de ellos, pero a buen seguro pasaré un rato agradable, escuchando su música y sus poemas. ¡Avisados están ustedes!

martes, 23 de febrero de 2010

Polución nocturna

Lo que me mueve,
lo que me impulsa,
lo que me alimenta.
Es tu sonrisa,
que me deslumbra.
Que me abduce.
Y aunque haya dejado de llover,
la humedad,
sigue aquí.
Haciéndome sentir lejos aún de ti.
Yo que siempre odié las fronteras,
me veo frenado por la lógica
de mi miedo.
Aunque, aquí,
escuchando Nantes, de Beirut,
me puedo sentir tan dentro de ti,
como si todo fuera posible.

lunes, 22 de febrero de 2010

Los malos

Últimamente
acude a mi,
de manera incesante,
el recuerdo de tu rostro
ataviado y acompañado
por el olor a linimento Sloan
y el odio a mi mismo por no haber llorado
tu muerte todavía.
Pero sobretodo,
viene a mi con nitidez y alta definición
el recuerdo de aquellas tardes de fin de semana,
cuando yo,
harto de desollarme las rodillas en los campos
de tierra y de hierba,
corría a ti como un perro fiel
a resguardarme en tu regazo
mientras tu veías aquellas películas
que parecían eternas,
en blanco y negro.
Películas,
en las que soldados de vidas mustias
y labios dolorosos,
se jugaban la vida en las selvas de Birmania
u otros países de nombres imposibles.
Y sobretodo
viene a mi el momento,
en el que yo
aún sin entender nada,
te preguntaba quienes eran los buenos.
Y me invadía la incertidumbre
de entender menos aún,
cuando tú me respondías
que en la guerra no había buenos ni malos.
Que todos eran malos.
Y me gustaría decirte
que en aquel entonces entendí tu mensaje.
Pero no ha sido hasta ahora,
con la certeza del tiempo al pasar,
cuando ya,
puede que demasiado tarde,
sepa quienes son los malos.

miércoles, 17 de febrero de 2010

Aventureros con el corazón de escarcha

Podrías estar aquí ahora mismo,
y sujetarme fuerte.
E impedir que caiga
en la emboscada del tedio.
Y rememorar cada acto
con el cual perdimos la cordura
algún tiempo atrás.
Como orfebres de la locura más dichosa.

Como aventureros con el corazón de escarcha
ante un amanecer prometedor,
dispuestos a luchar contra el imperio
de la desidia.
Contra todo aquello que ruge
en la ciudad de los límites.
Contra las fauces insaciables
de los que no creyeron en nosotros.

Podrías estar aquí ahora mismo,
y no me faltaría el aire,
que ahora me falta.
Y los objetos que nos rodearían,
serían terrones de azúcar
endulzándonos sin compasión
y no parecerían éstos guerreros de la misericordia
que parecen apiadarse de mi.

lunes, 8 de febrero de 2010

Sexo en parques púbicos

En este tratado de indecencia,
en el que convertimos días largos
en noches cortas,
y rasgamos nuestras almas
con afiladas cuchillas,
fuí a preguntarme,
acerca de la mitología griega,
el hambre,
y la soledad.
Y terminé zorzobrando
a las orillas de la épica.
¿Cómo medir, por ejemplo,
el tiempo.
cuando éste venía
a regalarme la eternidad,
cada vez que eyaculaba en una vagina?
¿Cómo degustar, por ejemplo,
los más preciados sabores,
cuando solo hallaba placer
en los néctares de los cuerpos?
Así que me aficioné
al sexo en los parques púbicos.
No había que preguntar,
pues tampoco había respuestas.
La receta era poco compleja,
para derrotar aquella sinrazón
de desencanto existencialista.
Viajes de ligero equipaje
para vidas cansadas,
y un guiño del futuro
en cada cama.
Acantilados abruptos,
tras cada espalda,
y soñar que era tu corazón,
lo que tras cada tormenta
acariciaba.

jueves, 4 de febrero de 2010

Último destino posible

He llegado a ese momento,
puede que temido,
puede que admirado,
en que uno mira al tiempo
por el espejo retrovisor.
Como si fuera un lujo
en su momento inalcanzable,
o bien,
como si no quisiera
haber llegado nunca.
Y lo único cierto,
es que algunos
ya no están,
y otros seguimos.
Mis pies
calzan confusión.
Mis manos
solo aspiran a fundirse
en ti.
Mi retina
solo tiene libros.
Canciones.
El hastío
parece no querer irse
de este septiembre eterno
que se ha alojado en mi.

viernes, 29 de enero de 2010

El rayo láser

Me levanté en armas,
aún no se muy bien contra qué,
o contra quién.
Cegado,
por esa trabada idea,
de que nadie va a una guerra
pensando que puede perder.
Y ya me ves,
de nuevo engullido
por esa sombra enorme
que es el latido del pasado.
A veces,
cuando permanecer despierto
es un grito cansado,
y los días son tentetiesos.
Cuando oscilar es la oración,
en la que se esconden las claves.
A veces,
pues eso,
solo puedo esperar
a que un poema,
o una canción,
vengan a salvarme.

sábado, 23 de enero de 2010

Domingo de gramos

Salí de casa con el cielo encapotado,
y me acompañó durante todo éste domingo,
una fina lluvia intermitente.
Aún olía a ausencia,
temor y desidia.
Pero siempre hay números de teléfono
que prestan sus soldados.
Y un exilio de paz
tras un pestillo cerrado.
Así que,
¿por qué preocuparse
por la enésima batalla por librar?
¿Por salvaguardar
el último bastión de las ocasiones redimidas?

Pero a medida que avanzó el domingo,
la emboscada del recuerdo
me engulló en sus trincheras.
Tu no estar conmigo,
es un lastre que sobrevuela en órbita sobre mi.

Recordé como besabas cualquier recodo:´
lóbulos,
pene,
ombligo,
pies.
Y como yo creí cada una de tus palabras,
sin pensar que tal vez me estabas engañando.

Deberías saber sino por edad, si por vileza,
que las peor obscenidad es la mentira.

Héroes de papel

Cabizbajos,
muertos del asco y de la mediocridad.

Quereis que seamos como vosotros
pero nos seguimos resistiendo a ello.
Y aunque eso no nos haga sentir mejor,
si nos hace respirar un aire más puro.

En éste viaje de vaginas y alcoholes,
con una brújula averiada
y nuestro disfraz de cuenta corriente
con números rojos,
lo único que nos enorgullece
es veros palidecer,
y que aumenta la distancia
entre lo que conseguisteis
y lo nos pertenece.

martes, 19 de enero de 2010

Balmes, 88

El adiós más salvaje,
comenzó a fraguarse en aquel cuarto oscuro,
en el que me pedías que me corriera,
entre algunas miradas,
de lascivia y deseo,
por supuesto anónimas.
Allí, en ese momento,
con poca luz, con sombras,
fue cuando comencé a darme cuenta
de que transitábamos por galaxias diferentes.
Ya están aquí las pequeñas diferencias:
tú follabas conmingo, mientras yo, contigo, hacia el amor.
Tú me hablabas con la boca, mientras yo, como imbécil
te hablaba con el corazón.
Y ahora, mientras paso por delante,
de aquel sitio, que se ha arraigado a mi recuerdo,
como un pedazo de herencia irrenunciable,
en ésta tarde de sábado,
y me maldigo por haberte llamado
y que no me hayas cogido el teléfono,
pienso en con quién coño estarás follando ahora mismo,
mientras ésta inercia a la que yo llamo vida,
empieza a tambalearse.
Sé que no debería seguir haciéndolo,
pero desearte es una de las estupideces,
que aún cometo en mi vida,
y que logran mantenerme de pie.

viernes, 15 de enero de 2010

La lluvia y yo

Me he puesto el vestido de resquicio,
para que no se cierre nunca la puerta.
Y este halo de niño pequeño
saltando entre los charcos,
con el que sujeto mi bolígrafo,
fiel testigo será.
Hay una lluvia que no me moja,
da algún paso junto a mi,
y desiste.
Ni me duelen los huesos,
cuando caigo fugazmente,
en la longitud del Raval,
en los brazos del Papillon.
Estos ruidos que no cesan,
y las noches que acaban,
todo, todo, todo,
como un gran himno;
un silbido espectacular,
retumbando en los tímpanos
de mis actos.

martes, 12 de enero de 2010

Nacho Vegas en el Palau de la Música (Crónica Amateur)

Nacho Vegas, volvió de nuevo a sorprenderme, gratamente como no, en un marco incomparable como el del Palau de la Música. Solo un artista sin ningún tipo de hipoteca ni compromiso que no sea consigo mismo, es capaz de presentarse en Barcelona, en un lugar tan bello como carismático, con un EP "recién" publicado, y no tocar ninguna canción del mismo, y encima, abrir el concierto con un tema nuevo. La gente ya no recita. La gente bate palmas. Un temazo para abrir el concierto, nuevo, con ese sentido del humor tan Vegasiano. Nuevos arreglos para Detener el tiempo. La Maldición y Gang Bang para que el señor Boba nos deleite con su acordeón y Xel Pereda se luzca a la guitarra. Impecables en la base rítmica Luis Rodríguez y Manu Molina. Pasando de puntillas por El Manifiesto Desastre (Detener el tiempo, Crujidos, Morir o matar y Dry Martini, si la memoria no me falla), se deleitó en los clásicos, Miss Carrussel, Nuevos planes, Michi Panero, recurrió a Días extraños y Va a empezar a llover del Tiempo con las cerezas, y obsequió con un bis a los asistentes. Un bis que pudieron ser dos, pues el público solicitó con insistencia y aplausos, de nuevo la presencia de la banda sobre el escenario. Como en aquella memorable noche de El Liceu, donde rogó a los asistentes que no encendieran mecheros pues aquel lugar ardía con facilidad, Nacho, tras explicar que el sonido estaba limitado, por motivos obvios (conservación de la cristalería del lugar, y evitar desperfectos), no pudo evitar sacarse de la manga una de las suyas, y comentar, que habían propuesto poner unas uralitas para evitar dañar las cristaleras, pero que ya no quedaba dinero, pues se lo había llevado todo Millet. Grande Nacho, una noche más, y van...

miércoles, 6 de enero de 2010

El balance

Pasan,
a veces como excesos,
a veces como agonías
y no podemos verlos con nitidez
hasta hacer el balance.
Donde no cuadran los números,
se pierde en razones el genio.
Donde exista un confín
caeremos rendidos.
Mientras,
este disfraz de atemporalidad
que le pusimos a nuestra angustia
se nos irá cayendo.
Desnudos pues,
en procesión cíclica
hacia los molinos
avanzaremos.
¿Eran o no eran gigantes?
Nunca el ruido más ensordecedor
hizo sombra al más ínfimo de los silencios.
Nunca un balance
cuadra
a la puta
primera
vez.

lunes, 4 de enero de 2010

Fechas señaladas

Me puse un abrigo,
o tal vez me lo quité.
Eso parecían aquellos días.
Hasta que vino el desencanto,
con todo su peso.
Con todo su maldito peso,
a cerrar con llave.
A echar sal en las heridas del corazón triste.
A dejar en forma de preguntas,
un poso de incertidumbre.
¿Quién eras, cuando tenías que ser?
¿A dónde ibas, cuando tenías que ir?
¿Dónde estabas, cuando había que estar?